Misión imposible: Sentencia final Mission: Impossible - The Final Reckoning (2025)

Tras más de 2 décadas de éxitos “Misión imposible” tenía un plan inédito en la serie para sus séptima y octava entregas, hacer que contaran una historia en conjunto en dos partes. Así, la primera de ellas sufrió un inesperado tropiezo en taquilla, que desde mi punto de vista fue injusto, viendo la inmensa calidad que atesoraba, volviendo a poner a la veterana “Misión Imposible” como máximo exponente del cine de espionaje y acción. Esto provocó que sufriera un cambio de nombre en los posteriores lanzamientos en streaming, quitando eso de “Parte I”, y abriendo aún más interrogantes sobre su continuación.
La finalmente subtitulada “Sentencia final” comienza con un largo preámbulo (quizás demasiado largo) que nos va preparando para lo que vendrá a continuación. Intentando conectar con la nostalgia de los espectadores de toda la vida, la cinta se viste como el final de un camino, la misión final y definitiva de una serie de misiones secundarias que serían las de las entregas anteriores. Esta nueva conexión entre toda la saga, ocurre especialmente con la primera de ellas. Puede que después de casi 30 años, sus responsables al fin hayan comprendido que por mucho que lo hagan todo más y más grande, nunca van a repetir la repercusión de su escena más icónica. Por eso han decidido recurrir a ella para que al menos la nostalgia haga emocionarse a los espectadores. Todo queda como una especie de homenaje, que como otros aspectos de la película, parece excesivamente forzado para la ocasión. A eso hay que sumar otras situaciones que van encajando a trompicones. Hay que comprender que “Misión Imposible” puede permitirse realizar estos trucos para luego llevar el cine como espectáculo a su máxima expresión. Y así es. Todo lo que ha significado siempre “Misión Imposible” vuelve con fuerza en dos grandes y largas escenas que quedarán para la historia. En ellas se mide a la perfección sus altibajos de tensión, la puesta en escena es de relumbrón, la acción de especialistas toma especial protagonismo, y situaciones que se revuelven in extremis emocionan como nunca.
Y qué decir de la gran estrella de la función. El sexagenario Tom Cruise brilla igual o más que nunca, sin él no hay duda de que “Misión Imposible” hubiera dejado de interesar hace décadas. El actor lo da todo en cada escena, desde una simple conversación hasta en las escenas más peligrosas, y como siempre sus compañeros lo tienen difícil para destacar mínimamente a su lado. Como dije en la anterior, Hayley Atwell, su pareja en la ficción, tiene al menos el suficiente carisma para conseguir su espacio y potenciar el papel de ambos. He salido de la sala más que satisfecho y con una sonrisa en la cara, y es que a “Sentencia final”, y quien sabe si la saga al menos con Tom Cruise a la cabeza, termina en un momento cumbre.
Director: Christopher McQuarrie Guion: Christopher McQuarrie, Bruce Geller, Erik Jendresen Música: Lorne Balfe, Max Aruj, Alfie Godfrey Intérpretes: Tom Cruise, Hayley Atwell, Simon Pegg, Esai Morales, Pom Klementieff, Angela Bassett, Ving Rhames, Henry Czerny, Holt McCallany, Janet McTeer, Nick Offerman, Mariela Garriga, Hannah Waddingham
Estados Unidos | 2025 | 169 minutos | Acción | Aventuras | Thriller | Espionaje | Secuela | Inteligencia artificial