Jeanne Dielman, 23, quai du Commerce, 1080 Bruxelles (1975)

Levantarse, preparar el desayuno, desayunar, hacer la cama, vestirse, peinarse, maquillarse, salir de casa, hacer la compra, volver a casa, revisar el buzón, esperar el ascensor, preparar la comida, poner la mesa, almorzar, recoger la mesa, lavar los platos, recibir la visita de un extraño, despedirse de él, tomarse un baño, recibir al hijo, preparar la cena, poner la mesa, comer juntos, recoger la mesa, irse a dormir… Este es el contenido de esta extraña cinta en la que vemos, prácticamente en solitario y en silencio, los quehaceres diarios de una ama de casa viuda que ejerce la prostitución por las tardes. La idea debía ser hacer sentir al espectador algo tan familiar y doloroso, y sin embargo olvidado, como intentar ser una madre perfecta. Después del realismo, naturalidad y tranquilidad, sobrepasando las 3 horas de metraje, era difícil no pillarlo, es algo agotador y aburrido. Todo para que al final pasara lo verdaderamente interesante, por fin terminar.
Director: Chantal Akerman Guion: Chantal Akerman Intérpretes: Delphine Seyrig, Jan Decorte, Jacques Doniol-Valcroze, Yves Bical, Henri Storck, Chantal Akerman
Bélgica | 1975 | 193 minutos | Drama | Prostitución | Drama psicológico | Película de culto