The Last of Us Part II (2020)

The Last of Us Part II (2020)

“Naughty Dog” pasó años siendo un estudio que tenía éxito haciendo juegos para todos los públicos. Hace más de una década que cambió de rumbo, un mérito seguramente atribuible a Neil Druckmann, que ha terminado convirtiéndose en el guionista y director de los grandes juegos del estudio en los últimos años. Con él al mando hemos visto nacer y crecer “Uncharted”, y la que considero su saga hermana, “The Last of Us”. Si aquella ha sido como una saga de pelis de acción ligerita (aunque en la cuarta parte le pusieron más enjundia), esta les ha dado el prestigio de llevar al videojuego historias aun más serias como las que se pueden ver en los grandes dramas de cine.

Es decir, con ellas “Naughty Dog” ha convertido hacer juegos como películas en su máxima, tener buenos guiones, personajes y relaciones complejas, buenas interpretaciones, montaje y escenas... Traer todo lo mejor del cine ya los sitúa a un nivel muy alto para construir sus juegos a partir de ahí.

Con este recorrido, las expectativas llegan muy altas con la segunda parte de “The Last of Us”, un juego que se decanta más por la infiltración, ambientado en un mundo postapocalíptico lleno de mortíferos infectados y unos seres humanos aun sanos que muestran su cara más cruel. Al poco de empezar el juego, se ve por donde van a ir los tiros, en lo jugable y en lo argumental. “The Last of Us Part II” es un viaje emocional a base de escenas muy impactantes, una obra para reflexionar sobre nosotros y los otros, los bandos, los grupos, un relato sobre el odio, la venganza, para indagar en el origen de los conflictos y comprender la humanidad del enemigo.

Sobre esto trata un guion excelente, que demuestra que el videojuego puede competir plenamente con el cine en este ámbito. “Naughty Dog” empuja al medio un pasito más allá. Ya no solo rompiendo muchos de los estereotipos que suelen tener los personajes de videojuego, que también, si no también llevándonos a experimentar un drama con una carga emocional como nunca se ha visto en un videojuego.

Al ser un videojuego, el mensaje que transmite “The Last of Us Part II” es más potente, porque el jugador puede identificarse más aun con sus personajes. El título quiere hacérnoslo pasar mal pero no en el sentido más obvio o inmediato. Quiere que seamos esos personajes, quiere torturarnos, y que sintamos lo que ellos sienten. En las cinemáticas esto se cumple. Sin embargo, al ponerme a jugar la magia de los sentimientos de esfuma. Es muy loable intentar que te sientas mal, pero no puedo tomarme en serio una historia en la que nuestro personaje acaba con la vida de tal cantidad de enemigos, ya no solo infectados. Por otro lado, el conflicto, que es la base del argumento, se intenta traspasar al jugador, lo que es muy buena idea. Lo malo aquí es que en ocasiones el juego nos exige que hagamos acciones con las que estamos en contra. Eso lleva a que nos desliguemos de ellos, convirtiéndonos lamentablemente en simples espectadores de la acción. Interpretación del personaje frente a libertad de acción para el jugador, “The Last of Us Part II” abre aun más un debate que seguramente siempre estuvo ahí, lo único que aquí se percibe aun más.

En lo técnico, como no podía ser de otro modo viniendo de Naughty Dog, hay que alabar la calidad gráfica que alcanza el juego. Aunque no ha habido un avance técnico revolucionario con respecto al anterior gran juego del estudio (“Uncharted 4” ya se veía prácticamente igual de genial), el nuevo juego sigue sorprendiendo por su apartado técnico. Llama especialmente la atención los movimientos y expresiones faciales de los personajes en las escenas de historia, que son un disfrute en todos los aspectos. La recreación de los escenarios también es sobrecogedora en un hardware lanzado en 2013. La variedad de localizaciones se llena de objetos y detalles, y su iluminación es extraordinariamente realista. Obviamente si se busca se encontrarán defectos, por ejemplo en algunos materiales que reflejan lo que les conviene, o no proyectan sombras, el modelo de los personajes pierde bastante calidad cuando estamos jugando, y el juego siempre contiene la acción en zonas relativamente pequeñas para no exigir más de lo posible a la maquina. Pequeños detalles que no evitan que el juego luzca impresionante, y como ya ocurriera con su anterior entrega, sin duda vuelven a conseguir ser un trabajo culmen en su generación.

Dejando a un lado lo técnico, como juego parece haber evolucionado muy poco con respecto a la primera entrega. Jugablemente “The Last of Us Parte II” es tan escaso como cabía esperar y ofrece lo mismo que el anterior juego, sumando alguna novedad que ya pudo verse en el último “Uncharted”. El juego está organizado como un continuo pasillo-area-pasillo en el que cada poco se nos corta la vuelta atrás. En ese sentido esperaba ver más zonas abiertas grandes ramificadas en áreas más pequeñas, cosa con las que ya experimentó el estudio en sus dos anteriores trabajos. Aquí de esas solo tenemos una y muy al principio. El resto, pues eso, el recorrido hacia delante en el que encontramos un evento para luego seguir avanzando, por supuesto, con el alabado trabajo de señales invisibles que nos guía por donde quiere el juego sin que nos demos cuenta. Por el camino, una pizca de exploración (aspecto en el que podemos incluir los momentos de mover cubetas, tirar cuerdas y sin olvidarnos de revisar cada rincón para tener siempre al límite nuestro inventario de recursos), y el balance entre tiroteos e infiltración con el que juega el estudio en sus dos sagas recientes, en el caso de “The Last of Us” más orientado a lo segundo.

Siento decirlo una vez más con un juego de Naughty Dog, pero esto da como resultado un juego muy básico y escaso jugablemente. Durante todo el juego solo hay que repetir las escasas mecánicas que ya conocíamos. Muy puntualmente encontraremos alguna situación novedosa, que me recordaba lo poco que se ha esforzado el estudio en hacer algo realmente nuevo a nivel jugable en la última década. Ya sobre el anterior comenté que veía muy poco que no hiciera ya el “Manhunt” de Rockstar en 2003. Pero es que en este tiempo ya han aparecido juegos como “Dishonored” que dejan la propuesta de sigilo de “The Last of Us Part II” como algo completamente arcaico.

Por esto mismo, el juego se hace largo. Y no es porque ellos mismos no vieran la necesidad de cambiar las repetitivas mecánicas del juego. Justo cuando se empieza a poner pesado en lo jugable, porque repetitivo es durante todo el tiempo, el juego tiene la oportunidad de cambiar su dinámica de la mano del argumento, dar un volantazo a todo lo jugable. Pero la oportunidad de pierde con un cambio muy leve.

“The Last of Us Part II” es un título para pasarlo mal por su argumento, pero no en lo jugable. Ya he decidido poner los juegos de “Naughty Dog” en difícil, porque en nivel medio son un paseo. Creo que al menos subiendo la dificultad he conseguido disfrutarlo mínimamente. Pero aun así, tenía munición y botiquines de sobra, por no decir que el juego guarda automáticamente cada minuto, literalmente. Todo está en bandeja para que a nadie se le pueda atragantar un área, y pueda seguir viendo cinemáticas. Con todo, el juego mejora en la parte final precisamente porque entonces sube un poco la dificultad. Lejos queda de la angustia de juegos enfocados más a la supervivencia como “Resident Evil”, en el que de verdad se sufre... dejando aparte el argumento.

Tengo que hacer una mención especial a esa inteligencia artificial que nos brindó momentos extravagantes en el primer juego, con nuestro compañero campando a sus anchas entre enemigos sin ser visto. En esta secuela este comportamiento está algo más pulido, pero aun no es perfecto.

Y ese detalle, aunque no es algo grave, es una cosita más que te saca de la historia. Porque, aparte de olvidarse de avanzar la saga jugablemente, desde mi punto de vista el juego tiene ese gran defecto que eclipsa al resto. Su historia es buenísima, Neil Druckmann y Halley Gross han trabajado en serio por una obra adulta, por un drama con mayúsculas, por llegar a los sentimientos del jugador. “The Last of Us Parte II” lo apuesta todo a la historia y a lo que transmite. Pero sin embargo, sigue siendo un juego en el que encarnamos a sus personajes, en el que nos sentimos como ellos... para al momento tener que hacer lo contrario a lo que haríamos si fuésemos ellos. Hay que recordar que la serie de juegos “The Walking Dead” de Telltale te dejaba decidir, planteando situaciones sin una solución ideal. En “The Last of Us Part II” veo que hay que hacer un esfuerzo para sentirnos como sus protagonistas y no como simples espectadores de una historia. De verdad, aplaudo que el medio llegue hasta este punto en el que se pueda discutir esto, pero la pregunta es, ¿Qué sentido tiene que “Uncharted” o “The Last of Us” sean juegos en lugar de ser directamente películas o series? Bueno, mejor no quejarse. Viendo como se está desarrollando la industria últimamente posiblemente en unos años echaremos de menos superproducciones de este calibre.

Desarrollador: Naughty Dog Guión: Neil Druckmann, Halley Gross Música: Gustavo Santaolalla Intérpretes: Troy Baker, Ashley Johnson, Derek Phillips, Jeffrey Pierce, Stephen A. Chang, Ashley Scott, Robert Clotworthy, Shannon Woodward, Laura Bailey, Patrick Fugit, Alejandro Edda, Chelsea Tavares, Ashly Burch, Chase Austin, Reuben Langdon, Maggie Macdonald, Merle Dandridge, Emily Swallow

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