Resident Evil 7: Biohazard - Gold Edition (2017)

Resident Evil 7: Biohazard - Gold Edition (2017)

Puede que la quinta y sexta fueran las entregas más exitosas a nivel de ventas de la saga de videojuegos “Resident Evil”, pero cualquier entendido mínimamente en videojuegos debía reconocer que el descenso de calidad de la saga fue más que preocupante. No era solo culpa de la apuesta por la acción y los tiros, la franquicia había perdido su esencia por muchos motivos. Era hora de un cambio radical, y recogiendo el testigo de “P.T.” y ese “Silent Hill” que nunca existió, “Resident Evil” cambia la perspectiva a la primera persona y lo apuesta todo a la ambientación, al terror, incluso más que cualquier entrega anterior. Es verdad que alguna subentrega de la saga ya tenía esa perspectiva, pero ahora estamos ante un caso diferente, estamos ante una entrega principal que incluso implementa la compatibilidad con las modernas gafas VR para intentar potenciar aun más el juego como experiencia.

Aunque unido al cambio de enfoque parece que la saga también reinventa la dinámica de juego, con el tiempo descubriremos que esto no es del todo así, y que por mucho que hayan cambiado el punto de vista, el juego va mutando a un “Resident” como los de antes, como los de las primeras entregas, o más en concreto, y también en lo que a tono y aspecto visual se refiere, el celebrado remake de la primera parte.

Llegados a este punto podréis suponer que estamos de vuelta a una casa misteriosa, llena de secretos. Una idea que puede entenderse como poco sorprendente o nada extraordinaria, en definitiva solo han hecho un “Resident Evil” en primera persona. La cuestión es que en la práctica sí que estamos ante un título extraordinario y novedoso.

Para empezar el juego se distancia de su clásica trama, y nos suelta como un personaje nuevo en una experiencia que toma como base películas de terror de temática muy diversa, como “Las colinas tienen ojos”, “La matanza de Texas”, “La cosa” o incluso “Saw”. Pero la tensión y los sustos que se viven con el juego de Capcom superan a las que ofrece cualquier película. Esto es gracias a la inmersión, a una sensación muy conseguida de estar dentro del juego, por su apartado sonoro, y principalmente por sus entornos cerrados, que además de trasmitir claustrofobia, permiten un apartado gráfico detallista hasta el extremo. Por cierto, añadiendo un extra de casquería a la saga, que veremos, recordemos, en primera persona.

Después, jugablemente, este “Resident Evil” está diseñado también para potenciar la experiencia sensorial. Como ya he dicho, el nuevo juego atraviesa los géneros de las entregas anteriores y sus puntos clave: resolver puzzles y explorar el entorno para buscar llaves que abren puertas, dosificar el uso de munición y medicinas... pero también tomando acertadamente aspectos de las últimas entregas, como un sistema de apuntado deliberadamente dificultoso, pensado para aumentar los nervios y la tensión del jugador. Y añadiendo mecánicas tan simples como efectivas para lo que quiere trasmitir el juego, como por ejemplo jugar al escondite. Y es que esa y otras situaciones que plantea el juego nos sorprenden a cada instante. Por nombrar solo una, esa celebración de cumpleaños que ya por si sola convierten el juego en imprescindible.

La versatilidad de la propuesta y del motor gráfico preparado para la ocasión se demuestra definitivamente en los DLC, que expanden la experiencia de juego desde enfoques más arcades y desenfrenados, o igualmente terroríficos y misteriosos.

Pero no todo es perfecto en “Resident Evil 7”. El cariz de la aventura cambia en el último tramo, y pese a las sorpresas del final creo que termina en su momento más bajo, una pena. También los diálogos me han parecido realmente estúpidos, como si los hubiera escrito un guionista amateur para una peli cutre de serie B. Y aun peor el doblaje que nos han traído a España. Tardé poco en darme cuenta que era preferible poner el audio en inglés aunque los subtítulos le restaran un poco a la inmersión.

Para concluir, decir que me gusta que un juego como este, proveniente de una de las grandes de la industria, apueste por ir al detalle, que tenga las cosas claras, que intente ser el mejor en su especie y no intentar abarcar más de lo que le corresponde, que sea un producto compacto, como un diamante pulido, en lugar de las últimas tendencias en la industria, mucho contenido, mundos inmensos, pero todo repetitivo. También que innove en un nuevo campo que puede ser el futuro en el medio plazo, el juego como experiencia, y sin olvidarse de donde viene. Bravo por Capcom que vuelve a la primera línea con su franquicia emblema.

Desarrollador: Capcom Co., Ltd. Música: Miwako Chinone, La Hacienda Creative, Brian D'Oliveira, Satoshi Hori, Akiyuki Morimoto, Cris Velasco Intérpretes: Todd Soley, Katie O'Hagan, Jack Brand, Sara Coates, Jesse Pimentel, Giselle Gilbert, Paula Rhodes, Pat McNeely, Robert Vestal, Christopher Ashman, Hari Williams, Kip Pardue, David Vaughn

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